Repensar el 28 de junio desde la colectividad LGBTTTIQ+ y museologías trans, cuir y disidentes implica reconocer que el museo no es neutral. Es una máquina de legitimación, pero también puede ser una plataforma de reparación simbólica, escucha y producción compartida de conocimiento. La pregunta central no es: “¿qué actividad haremos para el Orgullo?”
La pregunta es: ¿qué debe cambiar en nuestra estructura para que las personas, memorias y comunidades LGBTTTIQ+ no aparezcan solo como tema, sino como parte activo de la vida del museo? Un museo verdaderamente inclusivo no es el que tolera la diferencia, sino el que permite que la diferencia transforme sus formas de mirar, nombrar, ordenar, conservar, investigar y mediar.
Categoría: Pedagogías cuir
Pregunta de Mediación: ¿Qué tipo de relación proponemos entre las personas y las obras cuando mediamos?
Cuando mediamos, no proponemos una relación “persona–obra” basada en la contemplación pasiva o la recepción de un mensaje experto. Proponemos una relación relacional, situada y política: personas con historias, cuerpos y afectos que se encuentran con obras que también son artefactos culturales atravesados por poder, memoria y disputas de sentido.
Pedagogías trans y cuir en museos de arte: desarmar la norma, multiplicar las miradas.
El Día del Orgullo, celebrado mundialmente cada 28 de junio, es mucho más que una conmemoración de la lucha por los derechos de las personas LGBTQ+. Es una afirmación política, cultural y afectiva de las identidades diversas que han sido históricamente silenciadas y excluidas. En este contexto, los museos —como espacios de construcción simbólica y…
