“Viaje, lúdica y recorrido”

Un proyecto y Texto de la Artista: Isamar Romero

San José, Costa Rica

A manera de entrada, soy   Licenciada en Artes Plásticas con Énfasis en Diseño de la Estampa de la Universidad de Costa Rica. San José,  que de 2015 al 17, hice un Intercambio universitario en la Facultad de Bellas Artes Universidad de la República de Uruguay. Montevideo, Uruguay.

Este proyecto nace como producto del interés personal que ha surgido en los últimos años por ampliar las posibilidades de formulación de las propuestas plásticas, a partir de procesos lúdicos. Por tanto, la investigación se ha enfocado en el estudio del juego como instrumento metodológico para la práctica artística, considerado, además, como fenómeno sociocultural y político.                                 

Se plantea el juego de la caminata como la actividad lúdica y metodológica que detona insumos creativos para la construcción de la propuesta plástica, la cual se lleva a cabo mediante una serie de etapas en las que se fue desarrollando el proceso creativo. Se trabaja con las características generales del juego propuestas por el filósofo Johan Huizinga (1972) en su libro Homoludens, que lo define como una acción libre, con una serie de reglas aceptadas para poder ser ejecutado, un espacio delimitado, un tiempo específico y uno o varios ejecutantes.

Referente a la caminata, se utiliza lo planteado por el arquitecto Francesco Careri (2013) en su estudio de los WalkScapes en donde se enfatiza el andar como práctica estética. De esta obra, se considera la caminata como un proceso creativo en el cual, gracias a la ausencia de puntos de referencia estables se adquiere la capacidad para construir cada instante, y se sufre una constante mutación que reforma el tiempo, el desplazamiento y el espacio.

Se hace uso del término flâneuse para demoninar a quién realiza el juego de la caminata, en este caso mi persona,   ésta es una palabra ficticia creada  por la escritora Lauren Elkin para nombrar a la mujer que camina en su interés de reivindicar y visibilizarla, ya que desde el pasado la práctica de caminar por el espacio público, como un proceso creativo e intelectual, era designado unicamente a los hombres. Transitar la calle no representa lo mismo para una mujer que para un hombre, poner el cuerpo en el espacio público siendo mujer y mujer/ artista tiene implicaciones diferentes que van más allá de la dinámica del juego propuesto. Caminar pone en movimiento todo el cuerpo, el individual y el colectivo, pues permite tomar conciencia del entorno.

Todo juego necesita un espacio y este fue definido en tres lugares que respondieron a la pregunta de ¿qué tanto se cree conocer el lugar que se habita, visita y recorre?. Cuando se iniciaron las caminatas me encontraba viviendo en Uruguay y es por esto que se decide proponer tres lugares de ruta: La primera Ciudad fue Montevideo- Uruguay, la cual suponía un lugar nuevo y poco conocido, el segundo espacio fue en San José-Costa Rica representando un lugar de tránsito más frecuente y el tercer sitio fue Cartago- Costa Rica, el cual ha sido lugar de residencia al menos durante 20 años. El período de los recorridos fue de octubre del 2017 hasta agosto del 2018.

Las reglas de ejecución de esas caminatas consistieron en una serie de pautas que invitaban a estar en un estado consciente, receptivo y de curiosidad antes de empezar la acción. Los puntos de inicio del trayecto eran demarcados pero los de cierre no estaban establecidos, estos los definía el tiempo delimitado para cada recorrido. Como todo juego tiene un fin, en este caso la acción principal, además de caminar, era la recolección de materiales de forma azarosa que formarían parte de un archivo.

Posteriormente se utilizaron para la elaboración de un bitácora de viaje en la que se hicieron una serie de bocetos realizados mediante la técnica de collage, que articularon desde la narrativa visual la experiencia del recorrido y su documentación. Además, formarón parte de la muestra un conjunto de obras que respondían a traducciones de una selección de esos bocetos collage, las que fueron traduccidas a composiciones mediante técnicas experimentales de impresión sobre textil. La exhibición total contempló tres recursos: la documentación realizada en la bitácora de viaje, los registros sonoros y visuales recolectados en las caminatas y las estampas instalativas. 

Referente al proceso de mediación de este proyecto ha sido de interés desde el inicio reafirmar la necesidad de comprender que las exhibiciones de arte deberían ser espacios vivos, en los cuales los diversos públicos que las atraviesan complementen el discurso oficial propuesto. Se lleva a cabo varias actividades en sala, la primera de ellas permite un trabajo colaborativo e interdisciplinario con un colectivo de cuenta cuentos. 

Se utiliza el recurso de la improvisación y narración a partir de detonadores extraídos de las piezas de la muestra, invitando a los visitantes a transitar la propuesta de una forma lúdica y participativa. Además, se habilitó un proceso de mediación autogestionada, la actividad consistió en una serie de premisas que las personas deben realizar para que narren su propia ruta a través de lo experimentado en la propuesta. Posterior a eso, podían compartir su experiencia mediante un gráfico o texto que se dejaba en un baúl que estaba de forma permanente en la exhibición. Además, se propicia un taller de collage lúdico dentro del espacio de la muestra en el que se le facilitó a un grupo de personas, el poder vivenciar las fases de creación que se llevaron a cabo durante el proceso creativo.

Los artistas proponen juegos, líneas narrativas a partir de lo que les apasiona comunicar, pero al final de la jornada son historias abiertas, en las que será el público el encargado de completar con sus propias historias y recorridos la exposición. En este proyecto particularmente, todo el proceso fue atravesado por mi experiencia personal en cada caminata, lo cual fue un estimulo para compartir lo vivido con otras personas, y que esto permita crear narrativas propias a partir de su experiencia cotidiana.

Finalmente, cabe señalar que, los procesos lúdicos en este proyecto son relevantes debido a que desde la práctica artística, la investigación aporta conocimiento desde el juego y el recurso del andar como método. Tanto el juego como el andar, en su función cultural, permiten el involucramiento del público; en su función pedagógica tienen un rol didáctico, que habilita el aprendizaje cognitivo y apreciación experiencial; y en el posicionamiento político promueven la emancipación del discurso elevado del público pasivo que solo recibe información y no es posible de crear contenido. Por tanto, el accionar conjunto de estos factores permite que la obra mute en diversas versiones.

Correoisamar.artdesign@gmail.com

Instagram: isamar_ro

Referencias mencionadas

Careri, F. ( 2013). WalkScapes. El andar como práctica estética. Barcelona, España: Editorial Gustavo Gili.

Elkin, L. (2017). Flaneuse. Una paseante en París, Nueva York, Tokio, Venecia, y Londres.Barcelona, España: Editorial Malpaso.

Huizinga. J. (1972). Homo ludens. Barcelona, España: Editorial Alianza.

(Artículo del Proyecto Final de Graduación para optar por al grado académico de Licenciatura en Artes Plásticas de la Universidad de Costa Rica).

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