El Museo Complejo

El museo, sus colecciones, exposiciones, proyectos y actividades es un entorno múltiple y complejo, sin embargo, la forma estructural, conceptual y operativa en la que se plantean las bases y procesos, conserva un modelo basado en la Simplicidad[1], en dónde, el conocimiento de la exposición se basa en la transmisión de información pura y dura sobre la cultura, el artista, la propuesta teórica, numérica, en técnicas, procedimientos y hechos antes, durante y después de la experiencia en el museo. 

Los visitantes (principalmente los escolares) copian y memorizan dicha información planteada por el guion curatorial, sin que ésta quede a mas largo plazo, no se establecen conexiones lógicas entre los contenidos, dejando de lado los vínculos, experiencias, contextualización de ellos, es decir, no se establecen lazos y por tanto la comprensión de significados entre lo que se muestra y los visitantes es limitada.

Ver al museo y todo lo que en él sucede, como un todo que integra no solo saberes informativos, también valore aquellas interpretaciones, experiencias, reflexiones, tomas de conciencia, en donde éste brinde herramientas de activación de participación permanente de los visitantes, en donde ellos construyen, integran y generan nuevos conocimientos y perspectivas. 

Si partimos del concepto planteado por Edgar Morín, sobre el llamado Paradigma de la Complejidad (1999), que plantea una forma de acercarse al conocimiento y el entendimiento de algo; propone abrirse a la posibilidad de poner en la mesa y reflexionar sobre las incertidumbres que se generan sobre los contenidos, a encontrar las contradicciones, como un campo de posibilidad para la búsqueda y la profundización de los procesos de investigación sobre la realidad. 

En el museo bajo estos planteamientos, se hace posible que como públicos, podamos acercarnos a las “complejidades que están sobre todo ligadas a contradicciones lógicas”[2] que se abordan en los cedularios, visitas guiadas, catálogos, conferencias, etcétera. Experimentar el acercamiento al museo desde diferentes categorías o disciplinas permite integrar la multidimensionalidad, culturalidad y disciplinariedad entre el museo y sus visitantes a la hora de abordar los contenidos y relaciones se hace necesario en los museos del siglo XXI; ir mas allá de verlas como ámbitos  cerrados y diciplinares: Historia, Arte, Educación, Ciencia, etcétera, que dejan de lado las relaciones complejas que hay entre ellas. 

Por su parte, Noam Chomsky desde el Construccionismo, nos plantea que la realidad esta socialmente construida, en dónde cada persona tiene una representación mental (creada o construida por otros) sobre casi todo lo que nos rodea, sea natural o cultural, con la subsecuente necesidad de poner orden, estructura, certeza, así como aclarar, distinguir y jerarquizar dichos constructos (contenidos), dejando de lado otros e imposibilitando su observación, cuestionamiento y revisión. 

Éstas estructuras de conocimiento son compartidas, repetidas, reafirmadas y establecidas consciente o inconscientemente en diferentes ámbitos de la experiencia humana: la familia, la comunidad o cultura y marca en cada persona, aquellas formas de ver y relacionarse con el mundo y con los constructos que en él se encuentran.  Otros autores como Geren y Burr, hacen un énfasis en problematizar las certezas sobre lo social, “la superación de la dicotomía sujeto-objeto, asumir el carácter construido de la realidad social (incluyendo el conocimiento de ella); asumir una postura antiesencialista; entender que las dimensiones históricas y políticas son inmanentes a todo proceso social; considerar su relación con el lenguaje; insistir en el carácter generativo del conocimiento”[3]

Michel Foucault nos dice que hay que cuestionar aquellos aspectos que tienen que ver con el poder, la verdad, la normailidad (que también aplican en el museo) que parece “perfecta y estática”, que se presenta como una verdad absoluta y permanente, aunque realmente es temporal. Poder cuestionarnos en el museo estas “relaciones de poder y saberes establecidos” que el museo tiene y nos presenta, nos llevaría a preguntarnos: “¿cómo se construyen  esos saberes y las verdades?”[4], así es posible, poner en la mesa todos los temas que tienen que ver con los procesos de acercamiento a diversas capas de contenidos, conocimientos y realidades que pueden ser cuestionadas, investigadas e incluso refutadas por especialistas y visitantes. 

Estos procesos tienen que ver con paradigmas, posturas filosóficas o metodologías que  sustentan al tipo de museo, a sus profesionales y que se complejizan en un proceso colaborativo, para encontrar alternativas prácticas aplicables al museo y a las experiencias de visita de diversas personas: Los educadores necesitan, desde lo complejo generar acciones conjuntas que permitan “un fuerte anclaje en esta realidad compleja que le posibilite dar cuenta de las transformaciones sociales, culturales y estéticas de su entorno”[5]

El pensmiento complejo es ante todo un pensamiento que relaciona. El pensamiento complejo esta en contra del aislamiento de los objetos de conocimiento. La posibilidad de desarrollar acciones que potencien el pensamiento complejo, enriquece la experiencia de visita de los diversos públicos y permite trascender la necesidad de “completar” el conocimiento sobre algo y facilita la búsqueda y las relaciones en el uso consciente de racionalizar ese sistema complejo (como lo hacen los expertos), para no encasillarlo o definirlo en algo racional y coherente como en muchos casos se presentan en las cédulas o publicaciones que hay sobre exposiciones. “Vamos a tener una atención selectiva hacia aquello que favorece a nuestra idea y una inatención selectiva hacia aquello que la desfavorece”.[6]

Integrar en el desarrollo de exposiciones  con formato didáctico desde un Museo Complejo (basado en el pensamiento complejo de Edgar Morín)permitirá revisar si el museo maneja una única postura conceptual en sus contenidos: la(s) realidad (es) que plantea, el conocimiento que desarrolla o las ideas que expone. Diseñar contenidos que ayuden a reconocer la complejidad de los fenómenos históricos, artísticos, científicos, tecnológicos, humanísticos, permitirá a los visitantes leer, observar, entender, reflexionar y cuestionar desde diferentes ángulos lo que se dice sobre el tema expositivo. Del mismo modo, podrán contrastar aquellas imágenes simbólicas que tienen del museo, sus colecciones y las fuentes conceptuales de los mismos (sea como contenedor o como espacio socialmente construido, los tipos de patrimonio o las diversas esferas de conocimiento).  Complejizar la forma en que el museo aborda sus discursos, permitiá establecer conexiones entre diferentes conceptos o temas, y asociar incluso dos conceptos que pueden ser complementarios y antagonistas a la vez. 

Desde un Museo Complejo, permite reconocer la complejidad de los fenómenos, leerlos, observarlos, reflexionarlos desde diferentes ángulos, tomando en cuenta los elementos que lo conforman:imágenes simbólicas que tenemos de lo que es un museo (como contenedor), su patrimonio, el Arte, la Historia con mayúscula y otros tipos de arte, microhistoria, neurociencia o física cuántica. 

Edgar Morín destaca tres principios que pueden mover estas inercias: 

  • El dialógico, que permite asociar dos conceptos que pueden ser complementarios y antagonistas a la vez. 
  • La recursividad organizacional,que nos permite reconocer que el efecto de un fenómeno, un concepto o un producto integra a la vez la temporalidad, las causas o la generación del mismo. 
  • El Hologramático, que plantea que los fenómenos naturales y conceptos, integran el todo que está en las partes y viceversa, que es reciproco y hay que tomar en cuenta y valorar ambas formas de conocimiento sobre el mundo. 

Cuestionarnos y pensar el museo y sus colecciones desde una postura compleja lo enriquece.

¿Qué preguntas te harías?

Referencias


[1]Organizaciones pensados como mecanismos creados artificialmente para lograr objetivos.

[2]Morin,Edgar_Introduccion-al-pensamiento-complejo_Parte2.PDF Consultado en http://www.pensamientocomplejo.com.ar/docs/files/MorinEdgar_Introduccion-al-pensamiento-complejo_Parte1.pdf

[3]Isabel Piper
En: Kaulino, Adriana y Stecher, Antonio (edit.) (2007) Socio Construccionismo y sus usos en Psicología.  Materiales para una cartografía de la psicología contemporánea: Tradiciones teóricas. Serie Universitaria, LOM, Santiago (en edición)  Revisión en https://es.scribd.com/document/282205664/SOCIO-CONSTRUCCIONISMO-Y-SUS-USOS-EN-PSICOLOGIA

[4]Gil, Marta. Poder, verdad y normalidad:genealogía del hombre moderno a través de la lectura de M. Foucault. Cuaderno de Materiales. No23, 2011, 443-456. PDF. Consultado el 16 de febrero de 2018. http://www.filosofia.net/materiales/pdf23/CDM27.pdf

[5]Innovacesal (2011). Estrategias para el desarrollo del pensamiento complejo y competencias. Universidad Veracruzana.México. Recuperado en http://www.innovacesal.org/innova_public_docs01_innova/ic_publicaciones_2012/pubs_ic/pub_01_ic_2011_completo.pdf

[6]Idem.

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